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La Bella y la Bestia, un clásico que renueva el público

La Bella y la Bestia, un clásico que renueva el público

Una obra maestra nunca pasa de moda. Cambian las firmas de cada versión, los formatos de las adaptaciones y los espectadores, pero la esencia se conserva. En esta nota, la historia del éxito que nació en 1740 de la mano de una escritora francesa.

 Ninguno de nosotros existía cuando, en 1740, la francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve publicó la versión más antigua de un cuento de hadas que, en español, se ha dado a conocer con el título de “La Bella y la Bestia”. Tampoco fuimos contemporáneos de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont, quien en 1756 lanzó la interpretación más famosa de esa historia. Sin embargo, todos sabemos y recordamos los detalles de este relato que, desde tiempos remotos, se ha enriquecido con múltiples adaptaciones artísticas y traducciones.

 
Series televisivas, obras teatrales y decenas de propuestas cinematográficas han contribuido a ampliar la popularidad de esta narración que, por ejemplo, ha sido adaptada con gran éxito a la pantalla grande por los estudios Disney.
 
Hoy en día, un gran número de familias se acerca a los cines distribuidos por el mundo para disfrutar en familia la película de imagen real y fantasía que se inspira en la ficción desarrollada por Leprince de Beaumont. Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Ewan McGregor, Ian McKellen y Emma Thompson son algunos de los artistas que, dirigidos por Bill Condon y con el respaldo de Disney, han rescatado del olvido a “La Bella y la Bestia” para darle actualidad al cuento y lograr que los más jóvenes se dejen cautivar por este clásico que, además, sirvió de musa para una campaña de concientización sobre violencia de género basada en la idea de que “Vivir junto a una bestia no siempre es un cuento de hadas”.
 
La respuesta del público y las estadísticas no dejan lugar a dudas: la fascinación por esta historia sigue intacta. Críticas excelentes, una recaudación que supera a nivel mundial los 800 millones de dólares y varios días encabezando la taquilla (perdiendo su liderazgo a partir del estreno de “Un jefe en pañales”) confirman que estos personajes tuvieron, tienen y tendrán millones de admiradores incondicionales.
 
Más allá de la buena recepción que ha tenido a nivel general, no se puede dejar de señalar que, en una sala estadounidense, esta flamante cinta no se ha proyectado a raíz de la existencia de un personaje homosexual. Esta presencia también ha provocado reacciones negativas en Malasia y en Rusia. Una verdadera lástima que, en los tiempos que corren, se apele a la censura para evitar mostrar una realidad que no debería ser cuestionada, juzgada ni atacada.
 
Texto: Redacción Sólo Líderes