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Etiqueta Masculina: Historia y actualidad

Etiqueta Masculina: Historia y actualidad

Es de saber que en estos tiempos en los que las comunicaciones han globalizado los continentes ya se ven unificados los estilos en el vestir masculino igualando los gustos y la etiqueta en las latitudes de Oriente y Occidente.

Hoy el traje masculino es universal, pero a la hora de presentarnos en el mundo laboral, social, empresarial, oficial o institucional, no basta con escoger al descuido un traje y una corbata o moño, es necesario principalmente saber llevarlo y combinarlo acorde a cada ocasión.
La actitud, es el primer condimento para saber portar un traje de corte de sastre, pero no basta con ello, el gran broche tiene que ver con “la elegancia” y a partir de ello me atrevo a definir a mi entender lo que interpreto por esto. Es así que cuando pienso en materializar en palabras ese concepto nada fácil me resulta, ya que parece escapar fugazmente cuando había creído dar con el secreto de su esencia, no es ciertamente una cualidad profunda ni trascendental, sino más bien una virtud dado que es valorable el ver a alguien que tiene la intención de agradar al otro, por ello si tuviese que definir la palabra elegancia diría que “elegante es el caballero de porte distinguido, agradable, sin complicaciones inútiles, sobrio y atemporal” y claro, lógicamente llegar a ello no es poco, pero si se traza el camino con austeridad seguro se logra .
Un poco de historia: La etiqueta en la Edad Media
En la edad media la prenda masculina en las culturas de Grecia y Roma en los caballeros estaba compuesto por la clásica “túnica” o “chitón” realizado en lana o lino como prenda básica, a ello se le sumaban sus “mantos “de líneas rectangulares o semicirculares. Luego de la austeridad de la lana en el periodo Bizantino con el enriquecimiento de Roma y el imperio de Oriente se incorporan las sedas orientales para estas vestimentas masculinas.
San Juan Crisóstomo Antioquía, 347 – Comana Pontica 407, menciona el traje del Emperador Arcadio ( c. 377/378-1 de mayo de 408), emperador del Imperio romano de Oriente desde 395 hasta su muerte en 408. Describiéndolo de seda ornamentado con cabezas de dragón, mientras en contra relación recomienda austeridad a los jóvenes que deseen consagrase a Dios.
Más tarde en 968, el obispo Liutprando habría de escandalizarse del lujo y derroche de Constantinopla , donde el soberano llevaba cabellos largos, vestiduras de grandes mangas y un tocado de mujer, le complacía, en cambio, el rey de los francos, “ Con hermosa cabellera corta, y ropajes completamente distintos de los de las mujeres”
“Etiqueta masculina”
La simpleza germánica: Mientras tanto en los pueblos germanos reinaba la austeridad en el vestir masculino, si nos fiamos de Tácito (Historiador, Cónsul y Gobernador romano c. 55 – 120) los hombres llevaban pieles abrochadas sobre los hombros y túnicas de lino o de lana. Transcurre el tiempo y llegamos hasta el año 800, situados nuevamente en Roma se impone el Estilo románico, de la mano de la llamada Gallia Braccata. Con este estilo entraría en el primer orden “La valoración de las piernas masculinas”.
La antigüedad no había conocido las bragas hasta que Roma tuvo noticias de esta prenda por medio de los predilectos galos del centro de Europa, así una vez conquistada Galia por Cesar, se expande en ella la cultura romana, así es que Roma acepta poco a poco estas bragas o calzones, y de estas bragas nacen los primeros sastres de la historia llamados “fabricantes de bragas”.
Edad Moderna:
De la mano del Renacimiento la bella Italia se impone como cuna del diseño, (1480/1510), de este contexto no escapa la vestimenta, por ello se suma a los trajes la utilización de sedas, brocatos y terciopelos, tomando como referente una distribución del cuerpo humano acorde con la arquitectura del tiempo, cobrando cada parte valor por sí misma. Francia también se suma posteriormente a través del Rey Sol (Luis XIV). La corte del Rey Sol fue un verdadero centro de moda masculina, tales así que se produjo una chocante disgregación entre el aspecto varonil militar ganando terreno las camisas y los peinados de bucles masculinos, zapatos de punta cuadrada con taco, y adornos le lazos.
Edad Contemporánea:
Ya hacia el siglo XIX la idea de moda con sus cambios constantes caracterizados por el ingreso de la Burguesía comienzan a integrarse a la sociedad los trajes que hoy conocemos como Frac, Smoking y Jacket con las funciones de cada uno acorde a cada evento social, poniendo el broche de oro el clásico traje de sastre que tiene su origen en la antiguas tres piezas llamadas casaca, chupa, calzones,que traducido a la actualidad serian Chaqueta, chaleco y pantalón.
 



Texto: Gentileza Anibal Di Gennaro de Olloqui