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Half Painted, un estilo decorativo basado en pinturas incompletas

Half Painted, un estilo decorativo basado en pinturas incompletas

Hace unos años llegó para quedarse una tendencia ornamental que invita a descubrir la belleza de las pinceladas parciales en toda clase de superficies y objetos. A continuación, detalles de esta encantadora opción.

 A simple vista surge la sensación de estar frente a un trabajo sin terminar, pero el Half Painted es una técnica que busca exactamente esa impresión.

Quienes adoptan este estilo decorativo para renovar la apariencia de mobiliarios o paredes no dejaron la obra en suspenso ni se quedaron sin dinero para comprar más pintura: solo se suman a una corriente de alcance internacional que llama la atención y admite un sinfín de variantes.

El Half Painted seduce a multitudes por la libertad que brinda. Si bien el objetivo es arribar a un resultado estético agradable, no hay imposiciones ni límites: en esta modalidad, las imperfecciones no son defectos sino rasgos propios de un ambiente o producto único. Dormitorios, livings, cocinas y hasta patios o terrazas son áreas interesantes para aplicarla.

Así, entonces, mientras unos eligen pintar una de las paredes del dormitorio hasta la mitad respetando una línea recta imaginaria que marque un corte con la tonalidad de base, otros prefieren personalizar una mesa coloreando solo una parte de sus patas. Asimismo, hay quienes tiñen únicamente el respaldo de una silla y personas con alma de artista que no se preocupan en la prolijidad de los rasgos: si se notan las líneas del pincel o el trazo no es parejo, entonces es cuestión de adaptarse a ese efecto y encontrar belleza en él. De igual modo, hay gente apasionada de la decoración con talento y paciencia que corre el riesgo de pintar paredes hasta la mitad jugando con las figuras geométricas a fin de plasmar formas cuadradas o rectangulares, triángulos o rombos, por ejemplo.

¿Alternativas cromáticas que se luzcan con el Half Painted? Muchas. Desde tonos pastel hasta gamas intensas combinadas con colores suaves. El marrón puede convivir con el blanco, el amarillo o el rosa, mientras que el gris o el rojo son ideales para un contraste fuerte. Y, en definitiva, si la técnica no convence o tanto estímulo visual agota, el experimento se borra pintando de manera convencional y asunto solucionado.



Texto: Redacción Sólo Líderes