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Entrenamiento funcional, ejercicios con objetivos específicos

Entrenamiento funcional, ejercicios con objetivos específicos

Cada vez más gente elige entrenar con propósitos concretos, como mejorar ciertas habilidades u optimizar determinados movimientos. Partiendo de esta premisa, la finalidad del entrenamiento funcional es desarrollar todas las capacidades motrices.

A la hora de elegir qué tipo de actividad física realizar, podemos encontrar muchas alternativas. En los últimos tiempos, una de las modalidades que más creció es el llamado entrenamiento funcional, que consiste en el desarrollo de ejercicios con propósitos específicos.

De este modo, se apunta a la repetición de rutinas y movimientos basados en actividades cotidianas con la intención de ir perfeccionando su desarrollo. El entrenamiento funcional, en este marco, contribuye a mejorar el rendimiento muscular a nivel general.

La idea es que la persona puede hacer frente a su día a día con energía y eficiencia. Así los ejercicios se orientan a la optimización de las capacidades que se necesitan para ejecutar las acciones habituales.

El entrenamiento funcional, en el largo plazo, involucra a la fuerza, la agilidad, la flexibilidad, la resistencia, la coordinación y el equilibrio, entre otras habilidades que son imprescindibles para concretar la mayoría de las operaciones diarias. No se dirige a músculos aislados, sino a un conjunto.

Otra particularidad del entrenamiento funcional es que persigue el perfeccionamiento de aquellos patrones de movimiento que se activan automáticamente frente a estímulos concretos. El ejercicio, de esta forma, ayuda a brindar respuestas efectivas e inmediatas.

Es importante mencionar que el entrenamiento funcional nació a partir de los trabajos de rehabilitación que se requieren luego de intervenciones quirúrgicas o de lesiones. Los terapeutas idearon ejercicios en los cuales los pacientes debían imitar las características de los movimientos que necesitaban recuperar. De a poco, esa modalidad se fue trasladando, con adaptaciones, al deporte. El entrenamiento funcional, en definitiva, se terminó convirtiendo en una reacción ante el convencimiento sobre la falta de sentido de ejercitar los músculos de manera aislada.

Los especialistas suelen referirse al entrenamiento funcional como un entrenamiento pensado para que sirva. Debe ser útil y contribuir a la realización de tareas particulares. Cada rutina, por lo tanto, debe adecuarse a los intereses y las realidades individuales para garantizar el éxito, trabajando siempre con múltiples grupos musculares por sesión.
 



Texto: Redacción Sólo Líderes